Historia de un episodio psicóticoSin categorizar

LA “LOCURA”: UN EXTREMO DE LA PLENA LUCIDEZ. PARTE 2 y 3

By 9 octubre, 2015 2 Comments

Parte 2: Por mi mami lo que sea

Su amor jamás tendrá limites ni restricciones.

Su amor jamás tendrá limites ni restricciones.

No había podido continuar escribiendo porque el nudo en la garganta y el miedo al juzgamiento se apoderaron de mí. Sin embargo, hoy 31 de agosto de 2015, el día en que la heroína de mi vida nació, la mujer que me dio la fuerza para seguir y la leona que sacó todo y hasta lo desconocido por ella misma para salvarme y guiarme en un nuevo comenzar, quiero regalarle la continuidad de estas letras, y completamente hacerlas en honor y homenaje por toda mi vida para ella… Mi mamá.

Narraba como se creó una bomba que estalló en la lejanía del antiguo Londinium aquella ciudad global situada a la orilla del río Támesis. Una obsesión que nació de una charla típica de una hora de almuerzo entre colegas y amigas. Pues luego de grabarme el nombre Sascha fitness llegué a mi casa y como buena amante de las redes sociales, decidí buscarla y agregarla tanto en Instagram como en Twitter. Y desde su primer # me gustó lo que decía, tanto que estudié todas sus cuentas desde su primera publicación, tomando nota y empezando a cambiar mi rutina de vida.

Parte 3: Un octubre lúgubre en Londres

Aquél septiembre en Londres de 2013 marcaría una experiencia en mi vida de la cual aprendería las lecciones más grandes. Si pudiera  tener un contacto en Skynet y montarme en unas de sus armas para regresar al futuro jamás cambiaría nada de lo que me pasó. Simplemente documentaria todo lo sucedido para poder ayudar desde mi propia experiencia en un mundo tan incrédulo con gente muy al estilo de Santo Tomás. De tal manera, un 4 del mes de los festivales en la capital británica empecé un nuevo trabajo. En un ambiente y en una cultura completamente inglesa. Entré como profesora asistente en un colegio privado de niñas en el área exclusiva de Belsize Park, rodeada por el bello parque de  Primrose Hill y con vista al Zoológico de Camden Town. Experimenté la perfección del trabajo, la puntualidad en carne propia, las reglas en su máxima expresión. Entré a hacer un maternity cover siendo una época de muchas transiciones. Casa nueva, trabajo nuevo y estilo de vida nuevo, pues me había trasladado aquel mundo fitness, que como el de profesores y médicos puedo asegurar que se necesita de vocación porque por más que lo defiendan con el alma sus practicante, no hay nada como poder desvararse de un hambre atroz en un semáforo con pincho de Mickey mouse o arepa sazonada con el humo de la calle y la polución de la ciudad. Sin embargo para llegar a esa conclusión tuve que pasar por una anorexia, una depresión, un hospital psiquiátrico y hasta por medicamentos. Esa parte de la historia se las iré desglosando con el paso de las letras, por ahora vamos en que ese mundo me conquistó y tenía un adepto más. Apasionada por lo que hago con gusto, me metí de cabeza, iba al gimnasio todos los días antes de entrar al colegio, mi almuerzo era balanceado en colores y con porciones exactas de proteína, carbohidrato, grasas saludables y vegetales. Afortunadamente el colegio nos daba muchos privilegios y entre ellos era pasarle la dieta al chef y nos brindaban los alimentos para poder seguir nuestras rutinas o creencias. Mis onces perfectamente tazadas de zanahoria, mantequilla de almendras con galletas de arroz, maní sin sal y todo lo que conseguía en Holland & Barrett pues era fiel a mi tarjeta de puntos. Sascha era mi Dios virtual, pues desde que me levantaba seguía su rutina, su alimentación y hasta sus tips de maquillaje. Ojo desde julio y hasta ese septiembre me encontraba en esa transición saludable.

Para el mes de octubre, el mes que he bautizado como lúgubre dos enemigos llegaron a mi vida. El espejo y la noche. Los relojes cambiaron, y con esas manecillas pareciera que le hubiera dado cuerda a un salto cuántico en mi vida en donde el exorcismo de Emily Rose tomaba sentido como una historia de mi vida real. Desde ya hago la aclaración que todo fue la suma de acciones en donde la única responsable, más que culpable, fui yo. Así que les estaba presentando al espejo y a la noche. La obsesión de la alimentación trae una cadena visible y otra más delicada que es imperceptible por nuestros simples ojos. Eslabones visibles como el peso, el tipo de alimento digerido, el ejercicio y rutinas realizados, entre otros que se me pueden escapar. Y los eslabones ninjas, esos que van si hacer ruido y luego salen a la luz con todo un ejército incontrolable, como lo son la obsesión que en ese medio se denomina “disciplina”, obsesión por el orden, el ejercicio y en general por todas las rutinas, la apariencia de gordura, en donde el protagonista es nuestro querido espejo, pues a nuestros ojos seguimos gordos, y en mi caso particular, no podía deshacerme de esas famosas mesitas de noche, el temperamento cambia, pues el punto de tolerancia disminuye, nace un espíritu de superioridad en donde somos capaces de hacerlo todo sin ayuda, y entre otros que en casos particulares mutan o cambian.

Pues a mí, Camila Cooper se me estaba tejiendo una cadena doble que solo el amor, la oración y la determinación lograron romper para volver a nacer rediseñada. “… hasta los planetas chocan para que nazcan las estrellas” Charles Chaplin.

El trigger, palabra que me repetían en todo lugar, para descubrir la causa del incidente, lo puedo unir a mis eslabones visibles e invisibles. El perceptible por nuestros ojos, lo he denominado los jugos letales. Pues en mi búsqueda de alimentos saludables  y mi enemigo espejo mostrándome mis mesitas de noche pese a todo mi esfuerzo en el gimnasio era sensible auditivamente porque todo lo que me decían hacia caso. Así fue como llegó aquella dieta de desintoxicación a mi vida. Una semana a punta de jugos, compré todos los alimentos, los pique y los organicé por bolsas plásticas para diariamente ser licuados. En mi memoria lo que tengo en mi cabeza son los colores, eran verdes, morados, cafés, mezclas de frutas, verduras y proteínas, como pollo, mi infaltable ISO 100 isolate protein, según Sascha la mejor en el mercado, y muchas cosas que la verdad espero no tener que volver a ese extremo.

Mi obsesión por la perfección, siguiendo un modelo ingles bastante particular a quien prefiero no mencionar en vista de que estoy tratando de hacer mi escrito lo menos incriminatorio posible, esa intensidad me estaba quitando el sueño, no me alcanzaban las horas, para ejercitarme, para trabajar, para ser ama de casa y para manejar una diferencia cultural tan marcada, así que mi placer más grande y del cual antes jamás había tenido queja, estaba siendo sacrificado, empecé a dormir dos o tres horas al día.

Así que al finalizar esa semana todo se juntaría para que el domingo tuviera la experiencia más espeluznante de mi vida en donde al único que puedo darle gracias de estar contando el cuento se llama Dios y el batallón de ángeles que no conocen idioma para protegerme.

En el colegio había pasado por una serie de cambios bastantes notorios, una profesora con un tema de salud muy delicado, luego la entrada de su reemplazo bastante peculiar y finalmente la llegada de la profesora que sería la titular de ese salón de clase. El trabajo y la rigurosidad con ella habían aumentado notoriamente, el ambiente laboral con las otras profesoras se había tornado tenso, puro chisme de pasillo y las diferencias de horario llevaban a que almorzará sola en el salón de clase.

Me había llegado un correo para inscribir mi cédula en el consulado colombiano, pues había sido seleccionada para ser jurado de elecciones y debía ser ejemplo de ciudadana ejerciendo mi derecho. Era un día lluvioso y mi mente ya empezaba a hacer sus trucos de magia. Caminaba bajo la lluvia y era feliz de sentir el agua corriendo por mi cuerpo. Cuando iba a pasar una vía poco transcurrida por carros, un ciego estaba parado en la punta esperando para cruzar. La gente lo pasaba sin inmutarse en lo más mínimo. Yo lo pasé y luego con mi gran ideal de salvar el mundo, me regresé y feliz lo ayudé a pasar la calle, cruzamos unas palabras y su simple agradecimiento y sonrisa era el estímulo que mi cerebro necesitaba para inundarme de endorfinas e internamente luchar contra una tormenta nunca antes vivida. Llegué empapada a la estación de Oxford Circus y caminé hacia el consulado. Durante mi recorrido unos estudiantes se me acercaron y me dijeron: “Do you want a Kiss” me sonroje y dije sí muerta de la risa y me entregaron un hershey’s Kiss. Creo que llegué en una sobredosis de endorfina, fenilalanina y dopamina a registrar mi cédula. De regreso a casa, me empezó una rara sensación de persecución. Sentía que la gente me miraba y me dio miedo bajarme en la estación de mi casa, eran las 5 de la tarde y la oscuridad y la lluvia hacía que me sintiera en un cuento de terror. Me regresé y tuve el valor. Corrí desde el paradero del bus hasta llegar a mi casa. Maximus, mi perro pastor australiano salió como siempre a alegrar mi llegada. Lo saqué cerca de la casa cuando una señora de mucha edad se me acercó para acariciarlo, me dio que había salido porque había visto una band blanca sospechosa y ella vivía sola así que quería cerciorarse que no hubiera nada rondando por ahí. El día de hoy no puedo asegurar que sucedió o si mi mente estaba tejiendo un sinfín de sucesos para apoyarme en mí escape de la realidad.

Estamos en el comienzo de la semana. Yo seguí con mi dieta de jugos, ya casi no dormía, no me perdía un solo capítulo de Lie to me y de Criminal minds, eran mis compañeros de insomnio. El miércoles me dio por verme la película El mundo de Sofía, anotando detalladamente todo lo que sucedía, tenía un libro como de nerda, en donde hacia anotaciones también del Quijote de la Mancha, el cual estaba leyendo durante mis horas libres del colegio. Y todas las ideas descabelladas de salvar a la humanidad estaban plasmadas en ese pequeño cuaderno. Mi cerebro parecía una máquina trabajando a su máxima capacidad, ideas y millones de ideas pasaban sin cesar.

Jueves 6 de la tarde. Me bajé del bus dos estaciones antes. Me fui para Asda y compré una variedad de cosas, entre ellas Despicable Me 2. Salí con mi bolsa y el celular completamente descargado. En ese momento de mi vida todo lo que coartara mi libertad lo estaba desechando paulatinamente así que ni contestaba las llamadas de absolutamente nadie. Decidí irme caminando a mi casa, mientras simplemente pensaba. Pensamientos de superioridad, ideas sociales, no sé si la locura es lo que nos hacen pensar, para mí fue un momento de lucidez donde logré alejarme de una realidad distractora para pensar en los sueños que realmente tenía.

Me demoré, porque entre tanta pensadera y echada de globitos, me perdí. Llegué a las 8 de la noche a mi casa, y por poco hasta la policía me estaba buscando. Realmente me empecé a sentir asfixiada emocionalmente, no tenía control de mi tiempo ni de mi vida, así que decidí tener conversaciones pendientes y poner límites.

Tuve conversaciones un poco salidas de la realidad con mi mamá y hasta llegué a decirle que Nelson Mandela había reencarnado en mí. Sentía que estaba hecha para cosas muy grandes. El sábado por la mañana y con mis poderes extraños, decidí llevar mi perro sin correa hasta la oficina postal. Debíamos pasar por vías principales, pese a ser muy temprano en la mañana no existe una hora con cero transporte así que el peligro era inminente. Para ser honesta desde mi corazón, yo sentía que podía comunicarme con él, que sabía cómo llevarlo a actuar como yo quería.  Fuimos y regresamos, y doy gracias a Dios que no le pasó absolutamente nada, los animales también tienen guardianes. En ese momento mi ego estaba inflado exponencialmente y yo me empecé a creer el Mesías. No exagero en lo más mínimo.

FrutoBendito

Author FrutoBendito

More posts by FrutoBendito

Join the discussion 2 Comments

  • Emilse dice:

    Cami, me apasionan tus escritos y tus locuras dichas en buen sentido porque ayudan a eliminar el juzgar y a meterse en los zapatos del otro.
    Eres una mujer valiente para hacer esto, nos das ejemplo de superación y motivación para realizar cada sueño.
    Ya leí todos los escritos junto con los vídeos y me parecen espectaculares. Imprimen pasión el seguir leyendo y para poner en práctica muchos tips
    Gracias por contar tus experiencias

    • Muchas gracias por tomarte el tiempo de leer. Simplemente quiero que alguien que se encuentre en una situación similar o igual sepa que a muchos nos ha pasado y que salir de ahí es más fácil de lo que muchos expertos dicen o muestran. Es puro amor y agradecimiento el sentido prístino de cada letra, de cada coma, de cada punto. Gracias de verdad

Leave a Reply