Cuatro años de este sueño bendito | Fundación Fruto Bendito

Comparte

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin

En conmemoración de nuestro cuarto aniversario se realizó un evento virtual, debido a la emergencia sanitaria por Covid-19. Nuestra celebración se llevó a cabo el día 30 de septiembre de 2020, a las 2:30 pm. Tuvimos varios invitados especiales, con el objetivo de celebrar este día tan importante para la Fundación Fruto Bendito.

Equipo de trabajo Fruto Bendito.

El 1 de noviembre cumplimos nuestros cuatro años. Cuatro años de este sueño bendito. Cuatro años de llevar apoyo a quienes más lo necesitan y de trabajar por la reducción de brechas sociales en Colombia. Una ocasión como esta no podía pasar por alto. Pese a la situación sanitaria y a mi embarazo, lo logramos. Se celebró por adelantado y llevando nuestras cunas a dos hermosos lugares de nuestro país.

Sueño desde la virtualidad

Nuestros cuatro años fueron celebrados. Fue un sueño desde la virtualidad. Estuvimos un punto de cancelarlo en varias ocasiones por complicaciones diferentes que iban surgiendo con el pasar de los días. Mi embarazo con Pedro fue de alto riesgo, por tal motivo se consideró la cancelación de este evento. Además, en primera instancia, en nuestro aniversario se hablaría de amor durante 12 horas. Finalmente, decidimos acortar el tiempo e impactar a dos comunidades importantes, ubicadas en Tumaco, Nariño y en Saboyá, Boyacá.

Tuve la oportunidad de conocer a Carlos Vives y Claudia Elena Vásquez en Nueva York. Esto, gracias a nuestro reconocimiento como fundación en la ONU. La repercusión de su ideal como pareja influyó para hacer realidad otro de mis sueños: trabajar con mi esposo en Fruto Bendito. Asimismo, ese instante fue crucial  para determinar que se haría lo imposible para contar con Carlos Vives en nuestro festejo. 

Ese sueño se materializó en nuestro cuarto aniversario. Un momento mágico que la comunidad gozó y pudo vivir como un suceso impactante. Sus palabras fueron inspiradoras para los oyentes y nos animan a seguir trabajando como fundación. Desde ya reflexionamos acerca de nuestra labor para, en un futuro, trabajar con su fundación, asistiendo y empoderando a más mamás y familias. 

Carlos Vives y Claudia Elena Vásquez.

Celebrando y ayudando

Iniciando nuestra celebración, di preámbulo al cronograma establecido y dirigí algunas palabras a nuestras comunidades, agradeciendo su presencia. Son cuatro años impactando a la sociedad. Así pues, para nosotros es sustancial contar cómo tuvimos la presencia de estas comunidades. La Gestora Social del municipio de Boyacá nos contactó por Instagram preguntando por nuestras cunas. Su felicidad rebosó al ver nuestro mensaje. Ella misma narra que acudió a varias fundaciones y ninguna le dio respuesta alguna. En Tumaco logramos establecer presencia gracias a la Cruz Roja, nuestro aliado. 

Dentro del apoyo dado a las comunidades de Tumaco y Nariño, no solo les obsequiamos nuestra cuna con amor acompañada de elementos necesarios para la primera infancia. También se les compartió nuestros pilares del Plan Bendito. A cargo de nuestros speakers estuvo el desarrollo de cada tema para sembrar en las familias amor y educación. 

Cunas con amor.

Gestación consciente y los 1000 días

Diana Romero, fisioterapeuta infantil, fue nuestra primer speaker invitada. Nos compartió el tema de gestación consciente y la importancia de los primeros 1000 días del bebé. Este período se comprende desde el crecimiento del bebé en nuestro vientre, hasta los dos primeros años de vida. Todo lo que sucede en este periodo de tiempo es crucial. Científicamente está demostrado que el 40% de todas las habilidades mentales y cognitivas del adulto fueron desarrolladas en estos primeros 1000 días”, nos dice Diana.

La gestación consciente se vuelve un tema crucial dentro de nuestros pilares. Nos inclina a situar el amor como eje de nuestra familia. Sobre todo, a tomar conciencia del embarazo como centro para establecer una conexión invaluable con nuestro bebé desde el cuidado y el amor. 

Es por ello que la fisioterapeuta Diana Romero nos invita a considerar y poner en práctica este acróstico con la palabra amor, concepto fundamental en nuestra fundación. AMOR: A marnos a nosotras mismas; M imarnos a nosotros mismos, encaminados al autocuidado; O rientación, puesto que charlas como esta ayuda en temas de desarrollo para nuestro bebé; R epita, ante la duda la respuesta siempre será el amor. Finalmente, agregue “ámense para que puedan amar a los bebés que vienen en camino”.

También resaltó que en esta etapa se desarrollan las habilidades sociales, cognitivas, motoras, del lenguaje y emocionales. Para potenciarlas se puede negar ver pantallas al bebé. También se debe garantizar la comunicación interpersonal. Explicarle el por qué suceden las cosas. Enseñarle conceptos. Hablarle claro y en positivo y fortalecer su autoestima y confianza desde el vientre, no subestimando la inteligencia y el potencial de los bebés.

1000 días.

¡Que viva la teta!

Luego, siguiendo el hilo de nuestros pilares fundamentales como Fruto Bendito, llegó Julieta Villegas, nuestra médica científica. Julieta resaltó la fórmula para cuidar de los bebés en los primeros 1000 días. Esta incluye la buena alimentación y la estimulación desde el vientre, a través de música e interacción, hablándole al bebé en crecimiento. Esto también se puede hacer después del nacimiento, con masajes y contacto permanente. 

Para garantizar la nutrición del bebé, nuestra médica habló de otro de nuestros pilares: la lactancia materna. Esta debe ser exclusiva en los primeros 6 meses. Luego, la nutrición se complementa con otros alimentos. La lactancia, idealmente, debe darse hasta los dos primeros años como mínimo. De ahí, el tiempo que reste es decisión de la madre y el bebé.

Por otra parte, la posición canguro es muy importante para fortalecer el vínculo entre la madre y el bebé y ayudar en el proceso de lactancia. Consiste en poner el bebé piel con piel en el pecho de la mamá. Esto aumenta la producción de oxitocina en la madre. También le ayuda al bebé a sentirse familiarizado, recordándole su estadía en el vientre antes de nacer. Además, es importante que el padre participe. Según estudios, esto vuelve más sensibles a los padres en cuanto a las necesidades de sus hijos y fortalece las estructuras familiares. 

Lactancia y figura paterna.

Sueño seguro

Ahora bien, lo que inspiró nuestro gran proyecto de cunas con amor es el sueño seguro. Julieta habló del síndrome de muerte súbita del lactante o recién nacido, que se puede dar en los primeros dos años de vida. “Desde cunas con amor promocionamos el sueño seguro”. Nuestra cuna cuenta con un colchón pegado a los bordes, sin almohada, sin peluches o juguetes, que propician la asfixia; y la sábana está asegurada. Nuestra médica también recomienda cubrir a los bebés por debajo de las axilas. Tampoco hay que colocarles tanta ropa, pues esto evita que regulen su temperatura por sí solos. 

Adicional a esto, se reconocieron otros aspectos asociados a la muerte súbita. Por ejemplo, la posición en la que duerme el bebé. Esta debe ser boca arriba, hasta que su capacidad neurológica le permita girar hacia los lados. Otro aspecto que incide es el cigarrillo, que se debe evitar dentro del hogar. El padre debe salir y al regresar debe cambiar la camiseta y lavarse bien las manos. Por último, desde Fruto Bendito promovemos la cohabitación, que facilita el proceso de lactancia, y no el colecho, que genera riesgos para el bebé.

Cunas con amor para un sueño seguro.

Criando desde el amor

Seguidamente, Leydi García, especialista en neuropsicología y entrenadora en disciplina positiva, nos compartió diferentes principios sobre la crianza. Se hizo énfasis en la disciplina desde el amor, la amabilidad y la firmeza. Apartando los golpes de la vida de los niños. Amar, respetar y conectar son tres principios fundamentales para educar a nuestros hijos. La crianza desde el amor establece pautas esenciales para ser firmes, criando niños responsables, autónomos y con criterio.

El amor, nuestro primer principio, establece que todo es posible con el mismo. Este nos conecta con nuestra esencia, con nuestro niño interior. La amabilidad es el segundo principio, que nos permite conectarnos con el otro, más allá de ser permisivos. Por último, el respeto por nosotros mismos hace énfasis en no ir en contra de nuestros principios. La conectividad con nuestros hijos es importante para el entendimiento de sus vidas. Pero, a la vez, es significativo establecer un orden para el desarrollo libre del niño en concordancia con su edad.

El auto cuidado es importante y permitimos que nuestro cerebro actúe de una forma diferente e integrada. Cuando no nos cuidamos, nuestro cerebro no dispone de la misma paciencia debido a su estado de alerta. Atender a la necesidad por medio del cuidado es necesario para establecer pautas en nuestras vidas y empalmar con el otro de manera adecuada.

La firmeza y amabilidad constituyen la concordancia con lo que decimos y hacemos. Así establecemos pautas sin acudir a los golpes y/o gritos. La estabilidad de nuestras acciones y la anticipación a estas permiten infundir el buen trato a nuestros hijos, conectándonos con su necesidad. La remembranza de los hechos hace que nuestros hijos sean conscientes de las decisiones tomadas.

Marco Vive

Posteriormente, Erika Bonilla sensibilizó a las mamás con su relato sobre su hijo Marco. Un niño diagnosticado con síndrome de down. Luchó hasta su último instante de vida. En este momento es un ángel para su familia. Marco inspiró a su madre y alegró la vida de su familia, por medio de fuerza y ​​amor. 

“Lo que más me molestaba de este camino eran las etiquetas que le ponían a mi hijo”, relató Erika. Por medio de su historia, nos enseña a eliminar las etiquetas hacía los niños con alguna discapacidad. Es fundamental enseñar el valor de la inclusión a nuestros hijos para que entiendan que todos tenemos un espacio en el mundo y en la sociedad y que todos llegaremos a ser iguales con amor.

“Yo prometo”

Una de las partes más importantes del evento de conmemoración de los cuatro años de la fundación, fue la promesa de las mamás beneficiarias de las comunidades. Una promesa que compromete a las mamás con la cuna, ya que será el lugar de protección del bebé. Al finalizar la promesa, las madres tenían que decir fuerte y claro ‘YO PROMETO’.

Los puntos de esta promesa van de la siguiente manera: ser consciente de que las emociones y pensamientos impactan la vida del bebé, de igual manera, el trato con los cuidadores; tener cuidado a la hora de dormir al bebé con todo y lo que ello implica, desde su posición hasta el eliminar los elementos no necesarios en su cuna; de ser posible, defender la lactancia materna exclusiva de 6 meses, mínimo hasta los dos años y de ahí hasta cuando mamá y bebé quieran; ser un padre y/o madre amoroso, respetuoso, empático y ejemplar, evitando los golpes y gritos y, por último, diseñar pautas de crianza con los cuidadores. 

¡Cuatro años!

Seguidamente, se cantó el feliz cumpleaños a la fundación, compartiendo una torta de manera virtual. Ya se cumplieron cuatro años de este sueño bendito. Las madres de las comunidades beneficiarias tuvieron un espacio, en el cual agradecieron por las cunas y la presencia desde la virtualidad por parte de la fundación. Fue muy emotivo para nosotros escucharlas hablar y dar sus puntos de vista sobre el trabajo que se realizó. 

Torta virtual.

Para dar cierre, Claudia Elena Vásquez y Carlos Vives nos compartieron sus pensamientos desde una mirada a su fundación Tras la Perla, en Santa Marta. Son una muestra ferviente de amor, de trabajo y de unión de esfuerzo para sacar proyectos sociales adelante. Todo comienza con el querer aportar a su ciudad, por parte de Vives. Esto, entendiendo que desde su visibilidad podía articular y transformar espacios. Mejoraría así la calidad de vida a través de proyectos de tejido social y de infraestructura. Todo esto, en un barrio lleno de deporte y cultura, pero con carencias de orden, motivación, amor e institucionalidad. 

Claudia Elena resaltó la edificación desde el amor y la familia. El dar y recibir la fuerza y el ejemplo desde los padres y el honrar la vida, sin importar las malas experiencias. También halla la palabra como algo sagrado. Teniendo en cuenta que con esta se construye y se le da empoderamiento a los hijos. 

Una pareja: un equipo

Además, nos motivaron a seguir trabajando por las comunidades, desde el amor y como pareja. Claudia Elena y Carlos Vives hablaron del balance de su vida personal, profesional y como pareja para, con orden, cuidado y amor, cubrir todos los frentes que atienden en pro de la ayuda a su territorio. Además, rescatan la importancia de entender al otro, de escuchar y de respetar los diferentes puntos de vista de la otra parte. 

Carlos Vives mencionó que, a pesar de las diferencias, la inclinación hacia el país y su gente los unen como pareja. Nace desde sus corazones servir a la comunidad con vista hacia un crecimiento. Un mejor futuro, donde se superen las diferencias y prevalezca el amor para unirnos como país. Es importante construir desde las diferencias, pues, como dice el lema de Carlos: “unidos desde la diversidad”. Sumado a esto, Vives resaltó nuestra labor desde la fundación por las comunidades que apoyamos y por el mensaje poderoso que llevamos de unión, de empoderamiento y de ese cuidado en la primera infancia. Pues lograr cumplir sus derechos es estar un paso más allá y sacar adelante a una familia. 

Sueña en grande

Para terminar, no sin antes cantar algunos fragmentos de sus canciones, Vives mencionó que el generar oportunidades comienza desde cada una de las mujeres, líderes y cuidadoras. Los problemas del país son la muestra de la carencia de cuidado. Quienes más saben de cuidado son las mujeres. Por ello, es importante su empoderamiento, liderazgo y la educación como el gran motor de cambio. Además, soñar es por donde se empieza, es la chispa. Soñar con un futuro de sus hijos, con un trabajo, con su identidad fortalecida, “todas las mamás tienen derecho a soñar”.

Con el mensaje de soñar en grande y luchar por los sueños terminó nuestra conmemoración de los cuatro años de Fruto Bendito. Nos sentimos regocijados con el magnífico evento que se pudo llevar a cabo. Fue muy importante llegar a nuevas comunidades por medio de este evento y contar con la presencia de Carlos Vives y Claudia Elena Vásquez. Estos momentos nos llenan de orgullo y satisfacción. Nos impulsan como fundación para seguir impactando y llegando a más familias en Colombia, en pro de ser Iguales con Amor.  

TU APORTE AYUDARÁ AL EMPLEO DE MADRES JÓVENES

historias relacionadas